Joe Bageant es cincuentón. Trabajó treinta años de su vida como redactor de mesa en el Oeste hasta que un día decidió regresar al barrio pobre de Winchester (Virginia) donde había nacido y escribir una primera crónica contando las tristes vidas de sus vecinos, la gente que había ido con él al instituto. Mandó el texto por e-mail y, de la noche a la mañana, se convirtió en uno de los blogueros más leídos de su país. «Soy, indudablemente, un producto de internet», dice, aunque aquella primera vez no sabía ni qué debía hacer para proponer a alguien que colgara un documento en una web. Pero en www.counterpunch.org y www.energygrid.org les gustó aquella pieza. Ahora tiene su propia página, www.joebageant.com, y se dedica a escribir libros y comentar con su ácida prosa los acontecimientos de la que sigue siendo su gente. La publicación de su primer libro en Estados Unidos fue apoteósica: en dos semanas había agotado 30.000 ejemplares.